Introducción al equilibrio energético

Mantener tu energía en equilibrio

El equilibrio energético hace referencia al simple proceso de cómo el cuerpo usa la comida para obtener energía y para quemarla. Cuando ingerimos alimentos, nuestros cuerpos convierten las calorías en energía. Nosotros usamos esta energía para los movimientos habituales como respirar, caminar, hablar, etc.

La medida básica de la energía se denomina caloría. Las Etiquetas de Datos Nutricionales expresan el número de calorías presentes en una ración de un producto. Cada día, el cuerpo incorpora calorías cuando tú comes y las quemas cuando te mueves.

Tu peso se ve afectado directamente por tu consumo calórico en relación con las calorías que has quemado. Cuando las calorías consumidas son equivalentes a las calorías quemadas, el resultado es el equilibrio energético.

Todos los alimentos pueden encajar en un patrón sensato de comidas cuando se intenta mantener el equilibrio energético. El equilibrio energético no se trata de lo que come en una comida ni su nivel de actividad en una mañana determinada. En cambio, tiene que ver con tus patrones de ingesta y actividad, con el transcurso de los días, las semanas y los meses. Si haces corresponder lo que comes con lo que haces, ¡puedes lograr el equilibrio energético!

De todos modos, siempre puedes consultar con un dietista diplomado si deseas desarrollar un programa que funcione mejor para ti.

Esta herramienta fue pensada para transmitir en forma sencilla el concepto del equilibrio energético basado en un periodo de 60 minutos. Como guía para un estilo de vida saludable, los principios deben ponerse en práctica en todo momento para conseguir resultados óptimos.

¿Qué función cumple el ejercicio?

Si ingieres más calorías de las que quemas, probablemente comiences a aumentar de peso. Quema, durante el ejercicio, más calorías de las que comes y con toda seguridad empezarás a perder peso. Lógicamente, la cantidad de calorías que quemas depende de tu peso, así como en la intensidad de la actividad que elijas. Y también puedes mantener tu peso actual manteniendo en equilibrio tu energía.

Las Directrices Dietéticas 2005 contienen tres recomendaciones primordiales respecto a la duración de la actividad física para adultos:

  • Procura realizar 30 minutos de actividad física de intensidad moderada la mayoría de los días de la semana, si tu meta es simplemente reducir los riesgos para la salud.
  • Fíjate como objetivo 60 minutos de actividad de moderada a vigorosa la mayoría de los días de la semana si tu meta es controlar el peso y prevenir el aumento gradual de peso.
  • Necesitarás intentar llegar a los 60 a 90 minutos de actividad física de intensidad moderada si tu meta es iniciar una pérdida activa de peso.

Además, ten presente que siempre deberías buscar un equilibrio entre tu actividad y tu ingesta calórica.