Control del peso en la infancia
Si tienes la determinación de ayudar a tus hijos y familia a asumir la responsabilidad de su peso, hay muchas maneras en que puedes lograr esta meta... algunas son buenas; otras, no tanto. Analicemos ambas brevemente.
- Los niños están en crecimiento y necesitan los nutrientes que provienen de una diversidad de alimentos. Si tu hijo tiene exceso de peso, en lugar de tratar que tu hijo baje de peso, permite que el crecimiento del niño se ponga al nivel de su peso.
- Ayuda a tu hijo a alcanzar un peso saludable logrando un equilibrio entre las calorías que ingiere con las calorías que quema. Es una forma en que puede reducir el ritmo de aumento de peso. El profesional de la salud puede brindarte algunos consejos útiles sobre cómo empezar.
Prácticas a evitar en el control del peso de un niño
- Poner a los niños a dieta. Hacer dieta —hacer un cambio a corto plazo de sus hábitos alimentarios sólo para perder peso— no constituye una solución a largo plazo para el problema de peso de un niño. Esto es especialmente cierto en el caso de las dietas de moda, que pueden ser extremas, desatinadas desde el punto de vista nutricional y difíciles —si no imposibles— de mantener en el curso de cualquier periodo de tiempo, en particular para un niño. En cambio, trabaja en pos de un objetivo de crear un equilibrio a largo plazo entre los hábitos de alimentación y los de actividad física de tu hijo.
- Restringir la comida. Cuando determinados alimentos, como las golosinas y dulces, se ubican en la categoría de “malos” y se eliminan de la dieta de un niño, los resultados pueden ser contraproducentes. No es raro que los niños a quienes se les prohíbe gozar de una golosina ocasional se rebelen hurtando a escondidas (o incluso dándose comilonas) estas comidas cuando usted no los ve.
- Hacer diferencias con un niño. Si tu hijo está en riesgo de tener exceso de peso, no es un problema que sólo él debe afrontar. Es de toda la familia. No hagas diferencias con tu hijo durante la hora de comer, ni realices comentarios que podrían herirlo ni trates a los demás niños en forma diferente. Estas acciones pueden producir efectos devastadores en la autoestima de un niño y crear estrés que él o ella puede tratar de remediar comiendo de más.
- Usar la comida como recompensa o castigo. Nunca le des comida o golosinas como recompensa por buena conducta, ni se los prohíbas como castigo. Ambas acciones pueden crear en tu hijo ideas poco saludables acerca de la comida. Encuentra otras maneras mejores de controlar y modificar el comportamiento de tu hijo.
Recuerda, el sobrepeso afecta más que el aspecto de un niño. Existen diversas complicaciones físicas y emocionales asociadas con los problemas de peso en la niñez. Si tú piensas que tu hijo tiene un problema de peso, es una buena idea consultar con tu médico de familia. El profesional puede determinar si su hijo tiene sobrepeso o está riesgo de tenerlo.
Métodos que puedes usar
- Adopta un enfoque de familia entera. Cuando toda la familia se involucra en la ayuda a un hijo o hermano/a a controlar su peso, todos disfrutan de una mejor salud y comparten más tiempo juntos. Y el apoyo que tu hijo obtiene del resto de la familia aumentará la autoestima y establecerá un estilo de vida saludable que durará para toda la vida.
- Altera gradualmente los hábitos alimentarios. Realiza mejoras graduales en los hábitos de alimentación familiares sirviendo comidas y refrigerios más equilibrados.
- Pónte activo, manténgase activo. Además de incentivar a tu hijo con sobrepeso para que haga más actividad física, resulta una buena idea organizar y participar periódicamente en actividades para toda la familia. Todos saldrán beneficiados.
- Siempre sé comprensivo. Házle saber a tu hijo con sobrepeso que lo ama sin importar el peso que tenga. Al ser una fuente constante de amor y apoyo, tú ayudas a tu hijo a desarrollar sentimientos positivos de autoestima, lo cual lo ayuda a incorporar los cambios necesarios para controlar su peso. Trata de estar a su disposición para hablar sobre el problema de peso siempre que tu hijo quiera hablar de ello. Y en todo momento destaca las cualidades y puntos fuertes del niño, como las buenas calificaciones, las habilidades artísticas y musicales y las dotes de liderazgo.
- Enseña con el ejemplo. Los niños aprenden muchísimo de lo que sus padres dicen y hacen. Se un modelo a seguir para todos tus hijos comiendo correctamente, participando en actividad física asidua y controlando tu propio peso.

